Carlos
y Katrina Miranda
Esposos
Katrina
: Participo porque es una obra de caridad con los niños
que más lo necesitan. Es como abrir el corazón
hacia los demás, dar de lo que uno tiene, tanto material
como espiritual, para entregárselo a estas personas
que necesitan de tanto, no sólo de lo material sino
también del cariño, del tiempo que uno se puede
dar, un momento que uno va a compartir con ellos. Les llevas
una alegría con ese regalo que siempre los alegra a
los niños, también llevarles el significado
de la navidad que es el nacimiento del niño Jesús
que entiendan de una manera didáctica que es por medio
de teatros que es una manera de enseñarles a los niños.
Carlos:
Creo que lo principal es llevar el mensaje que la «Navidad
es Jesús», más que el regalo, el panetón,
el chocolate. Que los niños entiendan que la «Navidad
es Jesús»; eso trae mucho amor y alegría.
Participar
de esta campaña fue un cambio rotundo para nosotros.
Es que antes nosotros pensábamos que la Navidad era
comprar regalos a toda la familia. En cambio ahora no, la
Navidad es amor, es alegría, es saber que está
naciendo el Niño Jesús, que nos da mucha alegría
y mucho amor, y que eso lo queremos compartir con esos niños.
Es por eso que damos tiempo a estas campañas. La Navidad
te hace a ti amar y el amar siempre es lo más importante.
Katrina:
Ayudar a los demás te da mucha satisfacción
y te llena de amor, te llena espiritualmente, y cuando uno
quiere sacar el tiempo, lo saca y además que es una
campaña donde todos colaboramos. Es un grupo grande
donde en realidad para envolver los regalos todos participamos
y sabemos que la unión hace la fuerza.
Me
chocó bastante cuando vi un niño llorando y
lo cargué. El hecho que se calme y que se sienta acogido,
me motivó muchísimo. Fue la primera vez que
fui a una campaña y sentí que estaba dando de
mí.
Raúl
De la Quintana Aranzaes
Estudiante de Economía
Universidad de Lima
4º ciclo
19
años
Participar
de una campaña navideña es una experiencia bien
hermosa. He participado ya en tres y cada vez que he ido ha
sido una alegría tras otra. Doy un poco de mi tiempo
a estos niños que tanto lo necesitan y la respuesta
que encuentro es inmediata. Es, pues, una experiencia de dar.
Lo
que uno recibe por esa entrega, es un montón y aparte
la idea de demostrarle a estos niños el verdadero sentido
de la Navidad es una idea bien buena, porque muchos de estos
niños no entienden qué cosa es la Navidad. Muchos
de estos niños no viven la Navidad porque nadie se
las enseña. Cuando ellos se alegran por la obra de
teatro del Nacimiento de Jesús, o por nuestros juegos,
cuando se alegran por nuestra presencia, cuando les hablamos
de Jesús y de su nacimiento entre los hombres, el sentido
de la Navidad llega a su corazón, porque la visión
que ellos tienen de la Navidad es a veces muy triste y sin
sentido.
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